Extracto del libro publicado con motivo de la celebración del centenario de Banca Pueyo en el año 1990. Prólogo de D. Rafael Termes.Siempre he pensado, con tristeza, que en nuestro país, tan dado a la solemne conmemoración de fastos públicos, son muy pocas las veces que se conmemoran adecuadamente los fastos privados, y menos aún si éstos se refieren a la empresa. De ahí que satisfaga con verdadero gusto la petición de mis amigos, los hermanos Pueyo, de poner prólogo al opúsculo que conmemora los 100 años de existencia en su empresa, la Banca Pueyo, que fundara su antepasado, Don Javier del Pueyo y Pueyo, en 1890. Si la mayoría de las conmemoraciones históricas sirven, en estricta consonancia etimológica, para hacer memoria de un hecho pasado, la publicación que me honro en prologar debe serlo también de reconocimiento a una trayectoria familiar honrosa al servicio de la sociedad, y de elogio de un presente estimable y congruente.Conmemoramos pues, no sólo el hecho, desde luego importante, de la fundación del banco, sino también una secuencia ininterrumpida durante un siglo de hechos nacidos de una idea, de una manera de pensar y de hacer. Celebramos que ello haya sido posible en un país y en un siglo lleno de convulsiones y de soluciones de continuidad, donde nacieron y murieron instituciones, leyes, costumbres y sistemas filosóficos, políticos y morales. Es altamente reconfortante, para ceñirnos al campo estrictamente bancario, ver cómo en las últimas décadas, mientras desaparecieron por absorción u otras causas multitud de bancos familiares, la BANCA PUEYO, en sus sucesivas denominaciones sociales, mantenía enhiesta la bandera de la tradición y la independencia. Los países, las naciones, son el resultado de múltiples aportaciones; pero una de las más importantes es la que procede de estas empresas familiares, verdaderos testimonios de tesón, trabajo y honradez mantenidos en todo momento y en toda circunstancia. Verdadera trama, sólida trama, que sostiene mucho más que la vida económica de la sociedad: vertebra la sociedad en sí misma. Yo deseo y auguro larga y próspera vida para vuestra ejemplar empresa, enraizada en Villanueva de la Serena y extendida en su comarca y provincia, pues pienso, y así lo he defendido públicamente, que en el futuro mercado único europeo los bancos regionales y locales seguirán teniendo un lugar al sol, si saben servir, como hasta aquí lo ha hecho la BANCA PUEYO, los intereses de su ámbito de influencia y acomodan su gestión a las clásicas normas del banquero privado: seriedad, discreción y prudencia. Introducción. 
En la última década del siglo XIX empieza a desarrollarse en Villanueva de la Serena un incipiente comercio. Parte de él se localizaría en la denominada calle TIENDAS (hoy, Virgen de Guadalupe) y es precisamente aquí donde surge, para satisfacer las necesidades generadas por esa actividad comercial, lo que en terminología de la época se conocía como "Casa de Banca". Su cometido era facilitar las transacciones entre comerciantes de tejidos de lana procedentes en su mayoría de las Sierras de Cameros (Logroño), así como la compraventa de ganados que se efectuaba en las importantes ferias de mulas que se celebraban en Villanueva de la Serena. Desde este momento, el apellido PUEYO quedaría asociado a la actividad económica y financiera a que dio lugar. En Villanueva de la Serena encontró su origen, desarrollo y consolidación la BANCA PUEYO, siendo actualmente de las pocas ciudades españolas que alberga en su seno la sede central de un banco, el único, por otro lado, realmente extremeño. Cien años después, esta saga familiar de banqueros se mantiene fiel a su actividad originaria. En el año 1890 se instala Don Javier del Pueyo y Pueyo en la calle TIENDAS iniciando la actividad - junto a sus hermanos Don Fernando, Doña Catalina, Don Casto y Don Pantaleón - como corresponsales del Banco de España y ejerciendo funciones de cobro de efectos de comercio y Casa de Banca.  Probablemente, no fuera casual el hecho de que la calle escogida por los fundadores para instalarse llevara el nombre de "TIENDAS", respondiendo al incipiente comercio que se estaba generando en Villanueva de la Serena,confluyendo en ella más de una actividad.
Esta calle viene por tanto a simbolizar y recordar para Villanueva los orígenes de una floreciente época en vías de desarrollo comercial.
Las necesidades económicas y financieras que en t odo momento generan cualquier actividad empresarial e industrial, requieren ser respaldadas y apoyadas por una actividad bancaria. Del 21 de Febrero de 1893 data la escritura de venta de una casa marcada con el número cuatro, en la calle Tiendas, a favor de Don Javier del Pueyo y Pueyo.Su precio fue de 12.500 pesetas. En el padrón de Matrícula Industrial confeccionado por elAyuntamiento de Villanueva de laSerena para el ejercicio1893/1894, en su hoja número 3,aparece PUEYO HERMANOS en la referida calle. Figuran matriculados como "cobrador de efectos de giro", tarifa 2ª clase nº14; en la casilla relativa a la industria que ejerce, como "Casa-Baca", tarifa 2ª clase nº 47. Banca Pueyo, S.A.
El 12 de noviembre de 1956 el Ministerio de Hacienda , apropuesta de la Dirección General de Banca y Bolsa, acordó autorizar la constitución de una Sociedad Anónima denominada "BANCA PUEYO, S.A.". Domiciliada en la calle Virgen de Guadalupe, número 2, de Villanueva de la Serena, absorverá los negocios bancarios que giraban hasta entonces a nombre de la empresa individual RICARDO DEL PUEYO Y PUEYO. El capital social suscrito de la nueva sociedad fue de 5.000.000 de pesetas, representado por 1.000 acciones de 5.000 pesetas nominales cada una. El acuerdo de transformación de la empresa bancaria fue publicado en el Boletín Oficial del Estado nº338, de fecha 3 de diciembre de 1956. Asimismo, con fecha 31 de diciembre de 1956 quedó inscrita en el registro de Bancos y Banqueros de la Dirección General de Banca y Bolsa del Ministerio de Hacienda, dicha sociedad anónima con el número 149 del Grupo de Banca Local. A partir del 10 de octubre de 1958 la Presidencia del Consejo de Administración del banco pasa a ocuparla Doña Petra Cortijo Álvarez, dándose la anécdota que entre los años 1958 y 1968 todo el Consejo de Administración estuvo formado por mujeres, siendo probablemente éste hecho un caso único en la historia de la banca española. Tras este singular Consejo de Administración, sucesivamente otros han conducido el banco hasta nuestros días, cumpliéndose este año el centenario de su fundación.
MIEMBROS DEL CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN DESDE LA CONSTITUCIÓN DE SOCIEDAD ANÓNIMA. - Don Ricardo de Pueyo y Pueyo
- Doña Petra Cortijo Álvarez
- Doña Gregoria del Pueyo y Pueyo
- Doña Concepción del Pueyo y Pueyo
- Doña Guadalupe del Pueyo Cortijo
- Doña Concepción del Pueyo Cortijo
- Doña María Luisa del Pueyo Cortijo
- Don Luis del Pueyo Cortijo
- Don Ricardo del Pueyo Cortijo
- Don Javier del Pueyo Cortijo
Banca Pueyo hoy (en 1990).
Don Javier del Pueyo Cortijo es actualmente el Director General de BANCA PUEYO, S.A. Sus consideraciones y reflexiones acerca de la centenaria entidad bancaria, situación actual e importantes perspectivas y visión de futuro, despiden esta publicación conmemorativa de BANCA PUEYO en sus primeros cien años de existencia.
A lo largo de estos cien años, ¿qué ha supuesto BANCA PUEYO en el contexto financiero de la provincia? Aunque el banco tiene cien años de historia, prácticamente noventa de ellos, de su actividad, han transcurridos localizados en Villanueva de la Serena y en un pequeño radio de acción. Pero creo que su incidencia en el ámbito comercial y agrícola de Villanueva ha tenido un fuerte reflejo tanto en el desarrollo del sector agrario como en el industrial y comercial, en los que un número importante de empresas ocupan hoy un puesto destacado en la provincia.
En el presente, ¿cómo calificaría su situación actual? La Banca Pueyo goza de un gran prestigio en el sector, y cuando las entidades del propio sector donde compites tienen esa consideración de uno mismo, es suficiente motivo para sentirse orgulloso. Por tanto diría que estamos en un momento óptimo para potenciar el desarrollo de nuestra entidad y ocupar un lugar de privilegio de cara al mercado único europeo.
¿Qué tipo de servicios, ayudas, líneas de crédito o incentivos, ofrece Banca Pueyo de acuerdo con las características de esta comarca? No quiero entrar en una sucesiva enumeración de servicios bancarios, porque todos los que demandan nuestros los tenemos a su disposición. Pero daré algunos ejemplos: - Nuestro decidido apoyo a las cooperativas, tanto en vía directa con ellas, como a través de los distintos convenios que tenemos firmados con la Junta de Extremadura.
- Créditos y préstamos a largo plazo y en condiciones muy ventajosas para las Sociedades Anónimas Laborales y Cooperativas.
- Convenio con C.E.T.A.R.S.A. haciendo anticipos económicos a los agricultores del sector tabaquero.
- Convenio con agricultores pertenecientes al sector remolachero.
- Apoyo al sector agrícola del tomate en estrecha colaboración con la Conserjería de Agricultura, Industria y Comercio de la Junta de Extremadura.
- Canalización de todo tipo de subvenciones del F.E.O.G.A.
- Operaciones de Bolsa.
- Operaciones de Leasing.
- Como entidad delegada del Tesoro con el nº. 0078 cesión de activos públicos.
- Intermediadora en el mercado del dinero.
- Y el último convenio firmado con la Conserjería de Economía y Hacienda, en el que Banca Pueyo toma la responsabilidad de la recaudación de los servicios territoriales de la Junta de Extremadura, para toda la provincia, con oficina abierta dentro de los Servicios Fiscales Territoriales de Badajoz.
¿De qué forma puede contribuir esta entidad bancaria al desarrollo y potencia económica de nuestra región? Gran parte de estos servicios que acabo de enumerar los dan todas las entidades bancarias del país, pero el éxito está en darlos bien. Nosotros, por nuestras características regionalistas, somos buenos conocedores de esta región y su problemática. Como además, nuestros máximos órganos de decisión radican en Extremadura, ofrecemos un servicio ágil y muy de acuerdo con las necesidades que demandan nuestros clientes. ¿Cuáles son sus proyectos y perspectivas de futuro? En los últimos años, algunos estudiantes extremeños de la Universidad de Madrid y Alcalá de Henares, me han comentado, llenos de orgullo, que cuando han asistido en estas universidades a alguna conferencia relacionada con la banca, han escuchado con gran sorpresa por su parte, cómo personalidades de máxima entidad en el mundo de la banca se han referido con gran elogio a Banca Pueyo, poniéndola como ejemplo de que la dimensión no es lo determinante, sino la buena gestión que se pueda hacer en una entidad. En estos momentos que se discute sobre la dimensión óptima para hacer frente al famoso año 92, yo digo, desde el más absoluto convencimiento y con mis respetos para todas las opiniones, que el problema de cara al 92 no está en la dimensión, sino en la gestión. En la vida de Banca Pueyo ¿Qué le diría a sus clientes y amigos? Durante muchos años, Extremadura ha dado una imagen de subdesarrollo y prácticamente no ha contado nada en el contexto nacional, pero ya empiezan a llegar a Extremadura voces de otras regiones autónomas, y también del extranjero, que quedan sorprendidos de la transformación que está viviendo nuestra tierra.
Yo creo que si conseguimos fundir la ilusión y la constancia en el trabajo, rebasaremos todas las metas. Vamos a luchar por demostrar, más allá de nuestras fronteras autonómicas, que no solamente determinadas regiones o comunidades son propietarias del desarrollo económico del país. Nosotros, los extremeños, demostraremos que también estamos en el tren del desarrollo y avance tecnológico y cómo no, en el tren del sector servicios. Aquí, en este punto, nos encontramos con suficiente fuerza para decir al resto del país que en Extremadura también sabemos hacer banca, y que sabemos hacerlo, al menos, como el mejor. El resto de Europa está delante y nosotros, los extremeños, sabremos hacer frente al resto. No nos faltará ilusión y lucha por conseguirlo.
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